El mundo y las personas hacen reinicio

Muchos de nosotros estaremos viendo desde nuestros hogares como un virus se ha propagado por el planeta, convirtiéndose en una pandemia causando miedo y desconcierto. Asimismo, también ha servido para ver como diferentes movimientos se están creando para poder paliar los efectos que este virus ha traído consigo.

Cada día, ya sea por las redes sociales o televisión, somos espectadores de cómo la gente se une de diferentes maneras, ya sea por cantos comunes en vecindades, o compartiendo momentos a distancia con la misma ilusión que si estuvieran juntos. Sin lugar a duda, este virus marcará un antes y un después.

Nadie sabe a ciencia cierta cuando todo volverá a la normalidad. ¿Pero en realidad que es la normalidad?

Parecía que últimamente lo considerado normal era un distanciamiento de las relaciones interpersonales, una sociedad tendiente al egocentrismo, que tenía dificultades para apreciar lo que poseía. Si me preguntasen si quiero volver a esa normalidad, podría responderte 100 veces que nunca quisiera volver.

Quiero una normalidad donde todos podamos ser partícipes de movimientos de ayuda, donde la gente evoluciona de ser personas sedentarias, sin interés por los demás, a ser personas nómadas que no paran de moverse en búsqueda de formas de explotar su creatividad para paliar la situación que estamos viviendo. Por ejemplo, dando un uso distinto a herramientas que ya existían, y moldeándolas a las necesidades del momento.

Cuestiones que antes eran tan simples como ir al supermercado, a comprar ropa, ir al bar se volvieron imposibles para algunos en cuestión de días, sin embargo, no nos rendimos, todo lo contrario, nos unimos contra un enemigo común, dejando atrás nuestras diferencias, ya que al final todos somos humanos, de carne y hueso. Incluso muchas relaciones familiares y de amistad que un día tuvimos, pero que dejamos escapar, vuelven a surgir. Parece ser que nos estamos humanizando y recordando lo que de verdad era importante. Al fin y al cabo, estar dentro de una sociedad, supone el no quedarse de brazos cruzados, y ver como sociedad en conjunto, se puede seguir mejorando y evolucionando.

En la época en la que vivimos, es incluso más difícil saber que es la normalidad. El enemigo común nos está cohesionando como sociedad y provocando que muchas personas se encuentren sumidas en situaciones de difícil complejidad, como los ERTEs, cierre de empresas, incertidumbres, autónomos dándose de baja, es decir, situaciones que suponen a gran parte de la sociedad “no saber qué va a ocurrir mañana”, y, sobre todo, qué futuro le puede deparar. Es por ello, que ahora es el momento en el que los Estados y sus políticos tienen que estar a la altura y al nivel de sus ciudadanos.

Debemos entender como sociedad que, esto es un punto de inflexión, del cual nuevas aventuras se iniciarán, nuevas formas de trabajo se crearán, y nuevas visiones surgirán. Siempre se suele decir que después de la tormenta llega la calma, y esta tormenta será recordada ya por siempre. Futuras generaciones lo estudiarán en sus libros de historia, como nosotros hemos estudiado sobre epidemias que azotaron a diversas partes del planeta, y como esos episodios se sobrevivieron. Este es el episodio que nos ha tocado vivir, y es la primera que ocurre en la era digital, en un mundo hiperconectado, que tiene la oportunidad de hacer un reinicio y mejorar.

Puede que la mejora sea en conjunto, pero como individuos cada uno debe hacer su parte. Entender la gravedad de la situación es el inicio, y quedarse en casa es solo una parte. La segunda parte es ponerse en la situación del resto, y entender que todos estamos en la misma situación, y que entre todos podemos superar esta situación.

Nosotros en Leypal, no tenemos mucho que ofrecer, pero si una plataforma de firma electrónica que ponemos a disposición del que la necesite completamente gratuita para que, de alguna manera, y esperamos, su día a día laboral no se vea tan perjudicado. Esperamos que nuestra herramienta sirva para una cierta normalización de poder trabajar en remoto, o seguir pudiendo tener relaciones comerciales.  Si logramos ayudar a una persona, entonces ya habremos cumplido con nuestro acometido.

Ahora como petición personal, he iniciado un proyecto con un par de amigos que por el momento denominamos Covid-19 Fundraise Project (DAO), cuyo objetivo es crear una asociación para recaudar fondos y destinarlos a quien pueda necesitarlos. Ya hemos cumplido con nuestro mínimo por decirlo de alguna manera, al poder recibir máscaras de un miembro de China, para distribuirlas en España. Esto ha sido el primer aliciente para hacer volcarnos en este proyecto. Cualquier persona es bienvenida, ya que, en estos tiempos, todo par de manos es necesario.

Yo, Edwin Mata, y todo el equipo de Leypal se pone a vuestra disposición para ayudar en lo que pueda ser necesario, y esto es así, mientras este proyecto exista. Mañana nadie saber que puede pasar, y es por eso por lo que invito a los que me han regalado su tiempo para leer este post, que tiendan la mano como puedan a aquel que la necesite, que el mundo ha hecho clic al botón de reinicio, y nosotros solo tenemos que volver hacer login.